La noche en que Wilmer Font volvió a sentirse abridor

En el Monumental, el derecho de Leones firmó su apertura más larga en cuatro años: seis innings ante Tigres que relanzan su credencial como abridor confiable en la LVBP.

Posted by Redacción Meridiano on 27 de noviembre de 2025

En el Monumental, ante Tigres de Aragua, Wilmer Font no solo firmó su mejor salida del año: por primera vez en mucho tiempo volvió a parecer ese abridor confiable que muchos pensaban ya no iban a ver en la LVBP. Seis innings completos, seis hits, dos carreras todas sucias, sin boletos y tres ponches. Más allá del boxscore, esa línea representa algo clave: la apertura más larga de Font en la pelota venezolana en los últimos cuatro años y la señal más clara de que su recuperación va en serio.

Para un derecho que venía con marca de 0-3 y efectividad de 4.63, cargando salidas cortas y un rendimiento irregular, estirarse hasta el sexto episodio sin permitir carreras limpias es casi una declaración de intenciones. No ganó el juego, pero sí ganó algo mucho más importante: confianza propia y crédito con el cuerpo técnico.

Del límite de 5 innings al salto de calidad

Hasta esta salida frente a Tigres, el techo de Font en la LVBP reciente eran las 5.0–5.2 entradas, un patrón que arrastraba desde 2016. Incluso en esta misma zafra 2025-26 sus aperturas del 22/10, 5/11 y 10/11 se habían quedado en ese rango. Era como si hubiera una barrera invisible que le impedía ir más allá.

El miércoles, esa barrera se rompió. Seis innings, con el agregado de ser la primera vez en su carrera en la liga que supera los cuatro episodios sin permitir carreras limpias. No es solo fondo físico: es comando, es confianza para atacar la zona, es la convicción de que puede transitar la alineación rival por tercera vez sin que todo se derrumbe.

Recuperación que se siente en la rotación melenuda

La recuperación de Font no se mide solo en su efectividad que empieza a bajar, sino en el impacto directo sobre la rotación de Leones. Un abridor que deja la lomita en el sexto significa menos desgaste para el bullpen, más margen para administrar brazos en una semana cargada y un mensaje claro para el resto del staff: el veterano está empezando a cumplir el rol para el que lo trajeron.

En un Caracas que ha tenido altibajos en su pitcheo abridor, contar con un Font capaz de ir profundo y limitar el daño es casi como sumar un refuerzo de lujo sin mover el mercado. Si en sus próximas salidas se repite la fórmula —más de cinco innings, menos carreras limpias— la conversación sobre él dejará de ser “¿podrá aún?” para convertirse en “¿hasta dónde puede llegar?”.

Un veterano que se resiste a apagarse

Lo de esta semana puede ser el punto de inflexión en la historia de Wilmer Font en la LVBP: del abridor cuestionado al veterano que se rehace sobre la marcha. Su misión ahora es simple y dura: demostrar que lo del Monumental no fue una excepción, sino el nuevo estándar.

Porque en una liga corta, donde cada mala salida pesa como plomo, los brazos que se reinventan valen oro. Y Font, con su apertura más larga en cuatro años, acaba de recordarle a todos que hay veteranos que no se resignan a irse por la puerta de atrás: prefieren recuperar el protagonismo, seis innings a la vez.