La jornada del viernes 19 de diciembre dejó claro que en la LVBP ya no hay espacio para medias tintas. Águilas del Zulia castigó sin piedad a unos Leones del Caracas cada vez más cerca del abismo; Navegantes del Magallanes se apoyó en un juego histórico de Renato Núñez para imponerse a Cardenales de Lara en Barquisimeto; y Tiburones de La Guaira firmó una remontada clave ante Caribes de Anzoátegui que lo mete de lleno en la pelea por los cupos directos al Round Robin.
Fue una noche de nombres propios: Jaison Chourio se adueñó de Maracaibo, Renato Núñez sacudió el Antonio Herrera Gutiérrez con tres tablazos que se van derecho a los libros, y Alcides Escobar volvió a demostrar que está jugando a nivel de importado de lujo con Tiburones. Entre los tres, cambiaron el tono de la tabla en una sola jornada.
Jaison Chourio en modo tormenta y Leones al borde del KO
En el Luis Aparicio “El Grande” se vivió una de esas noches donde un solo pelotero parece abarcar todo el diamante. Águilas del Zulia vapuleó 14-3 a Leones del Caracas con una exhibición ofensiva que tuvo como epicentro a Jaison Chourio, y que al mismo tiempo convirtió la serie en una barrida con sabor a sentencia para el Caracas.
Leones golpeó primero, incluso. En la alta del quinto inning, un sencillo de Wilfredo Tovar, que ha sido uno de los pocos bates constantes de Leones del Caracas durante toda la campaña, puso el juego 1-0 y dio la sensación de que el conjunto capitalino podía, por fin, amarrar una victoria de esas que enderezan el camino. Pero la ilusión duró lo que tardó en comenzar el cierre de esa misma entrada.
Allí arrancó el vendaval zuliano. Alí Castillo, uno de los motores históricos de este lineup, sacudió doble. Jaison Chourio le siguió con un triple que volteó el marcador, y Ángelo Castellano remató con sencillo impulsor para poner el score 2-1. El relevo caraquista, representado en ese tramo por Yoimer Camacho, quedó marcado desde ese punto: entró con ventaja y salió con el juego cuesta arriba.
Lo peor para Leones vino en el sexto. Águilas firmó un rally de 10 carreras que retrató de cuerpo entero el momento de ambos equipos. Conectaron imparables seguidos Jaison Chourio, Andrés Chaparro, Isaías Tejeda (con doble incluido) y el propio Ángelo Castellano, mientras el relevo de Norwith Gudiño y Carlos Hernández no encontraba out por ningún lado. En medio de esa fiesta ofensiva, Jackson Chourio conectó su primer hit de la temporada, detalle que en cualquier otra noche habría sido titular y que aquí quedó como nota de pie de página.
El resultado fue una línea descomunal para Jaison Chourio: de 6-5, con siete carreras impulsadas, tres sencillos, un doble y un triple, quedando a un jonrón de la escalera y a una empujada de igualar el récord de remolques de la franquicia de Águilas del Zulia, que este año fijó Yonathan Perlaza. A su alrededor, Alí Castillo cerró la serie ante Leones con línea de 8-5 y elevó su promedio a .339, mientras Isaías Tejeda siguió produciendo a nivel de bateador del medio del orden con promedio sobre .320.
Del lado melenudo, los 10 hits conectados quedaron sepultados bajo los dos errores defensivos y una vez más por la imposibilidad de sostener una mínima ventaja. El 14-3 final no solo completa la barrida en Maracaibo: deja a Leones con registro de 22-29, condenado ya a cerrar la ronda regular con récord negativo y cada vez más lejos de cualquier aspiración seria de clasificación, incluso al comodín. Águilas, en cambio, sube a 26-25, se instala en el tercer lugar y manda un mensaje de que no piensa ceder terreno en la pelea por los puestos directos.
Renato Núñez se mete en la historia y Magallanes vuelve a levantar la voz
Si en Maracaibo mandó un Chourio, en Barquisimeto la noche tuvo dueño con nombre y apellido: Renato Núñez. El slugger de Navegantes del Magallanes se fue a las gradas tres veces en el Antonio Herrera Gutiérrez y comandó el triunfo turco 11-6 sobre Cardenales de Lara, en un juego que tuvo tanto valor estadístico como simbólico.
El guion empezó temprano. En el segundo inning, ante el zurdo Cleiverth Pérez, Núñez sacudió el primero de sus jonrones solitarios para abrir la pizarra 1-0. En el quinto, mismo lanzador, mismo resultado: otro vuelacerca sin gente en base, típico batazo de poder individual que, sin embargo, fue abriendo brecha en un duelo donde cada carrera pesaba. Ya con Magallanes tomando distancia, el octavo capítulo trajo el tercer misil: esta vez el victimario fue Vicente Campos, pero el libreto no cambió, cuadrangular solitario y ventaja ampliada a 8-3.
Detrás de los números hay historia: con esos batazos, Renato Núñez llegó a 60 jonrones de por vida en la LVBP y a 43 cuadrangulares con el uniforme de Navegantes del Magallanes, superando a Alfredo Torres en el listado histórico de la franquicia. Además, se convirtió en el 23º pelotero en pegar tres o más jonrones en un juego en la liga y en el quinto jugador en lograrlo con la camiseta de Magallanes. Para completar, sus tres jonrones fueron solitarios, un detalle que lo coloca en un grupo muy reducido dentro de este tipo de hazañas.
Cuando Cardenales intentaba reaccionar, apareció otro nombre clave en el guion: Yohander Méndez. Con Magallanes arriba 2-1 y las bases llenas en el quinto inning, el zurdo relevó a Junior Guerra y obligó a Ildemaro Vargas a batear para doble play, apagando una amenaza que pudo cambiar la historia del juego. Esa intervención le valió la victoria, su primera en ronda regular desde noviembre de 2022, y reforzó su rol como brazo confiable en un bullpen que muchas veces ha estado bajo la lupa.
En el noveno, para cerrar la cuenta, Tucupita Marcano puso su firma con un jonrón de tres carreras ante Listher Sosa, su quinto de la temporada, elevando a 25 sus impulsadas y sosteniendo una línea ofensiva de lujo (.325/.432/.477), números de pelotero central en cualquier lineup del Caribe.
Del lado larense, lo más rescatable fue la jornada perfecta de Danry Vásquez, que se fue de 5-5 con doble incluido. Ese doble, ante Jesús Reyes en el séptimo inning, significó el hit 500 de Danry Vásquez en la LVBP, una marca importante para un bateador que ha sido protagonista en múltiples campañas. Aun así, ni su perfección en el plato evitó que Cardenales se viera superado por un Magallanes que supo golpear en los momentos precisos.
El 11-6 final deja a Navegantes del Magallanes con marca de 25-26, metido de lleno en el grupo que pelea puestos directos y recortando distancia con Cardenales de Lara, que ahora queda en 27-25 y siente el aliento de sus perseguidores. Además, la serie particular se pone 4-3 a favor de Magallanes, con un juego pendiente en Valencia que puede pesar cuando se revisen los criterios de desempate.
La reacción de Tiburones y el empate con Caribes en el cuarto lugar
En el Estadio Universitario, la película fue distinta pero el mensaje igual de potente. Tiburones de La Guaira vino de atrás para derrotar 6-3 a Caribes de Anzoátegui y empatarlo en el cuarto lugar de la tabla, en una victoria que refuerza la narrativa de repunte guairista desde la llegada de Marco Davalillo al mando.
El juego arrancó cuesta arriba para La Guaira. En el propio primer inning, la falta de control de Ricardo Pinto abrió la puerta a tres carreras orientales: un roletazo de Hernán Pérez impulsó a Herlis Rodríguez, y luego un jonrón de Carlos Eduardo Pérez puso el 3-0 temprano. No es el regreso soñado para un lanzador que no abría en LVBP desde el 19 de diciembre de 2024, aunque su línea final (4.0 innings, tres carreras, seis ponches) muestra que, más allá del primer episodio, logró recomponerse.
La remontada de Tiburones llegó por etapas. En el cuarto inning, un sencillo de Sebastián Rivero impulsó la primera carrera guairista y un balk del abridor José Ramón Rodríguez permitió la segunda, recortando a 3-2. En el quinto, los bates de Daniel Montaño y Franklin Barreto se encargaron de voltear la pizarra: sus imparables remolcadores pusieron el juego 4-3 y cambiaron por completo el pulso del encuentro.
El golpe definitivo llegó en el sexto inning. Alcides Escobar, convertido ya en el gran referente ofensivo de Tiburones, disparó un doble que trajo a Sebastián Rivero con la quinta carrera. Luego, un rodado para doble play conectado por Daniel Montaño permitió anotar a Juniel Querecuto la sexta rayita. Escobar cerró así otra noche de alto impacto, con dos dobles más para su cuenta y una producción que lo mantiene con promedio sobre .340 y ya con 11 dobles en la campaña, a uno de igualar su mejor marca en LVBP.
Desde el bullpen, Emerson Martínez se apuntó la victoria con un inning en blanco, dejando su récord en 5-1, mientras Gonzalo Henríquez volvió a cerrar la puerta para su tercer salvado, manteniendo su efectividad inmaculada. Como guinda, Ronald Acuña Jr. continuó sumando presión en las bases, llegando a 11 robos en 13 juegos, prácticamente una estafa por encuentro, un lujo adicional en cualquier alineación.
El 6-3 final refleja algo más que una simple remontada: con este resultado, Tiburones de La Guaira iguala a Caribes de Anzoátegui con registro de 26-26, se aleja de la parte baja y se coloca a solo medio juego de Águilas del Zulia en la lucha por la tercera casilla. La nota estadística es clara: desde la llegada de Marco Davalillo, La Guaira juega para 15-11, ritmo de equipo de Round Robin. Caribes, en cambio, suma su segundo revés seguido y ve reducido su margen de error en un tramo del calendario donde cada resbalón se paga caro.
Mirando hacia adelante
La combinación de resultados del 19 de diciembre dibuja un nuevo paisaje: Águilas del Zulia consolida su presencia en la parte alta con una ofensiva desatada, Navegantes del Magallanes se sacude dudas apoyado en un juego histórico de Renato Núñez, y Tiburones de La Guaira confirma que su repunte no es casualidad, sino producto de un lineup encendido y decisiones acertadas desde la cueva.
Del otro lado, Leones del Caracas se hunde un poco más en la tabla y ve cómo sus errores defensivos y su pobre desempeño en juegos clave le pasan factura, Cardenales de Lara pierde una oportunidad de despegarse, y Caribes de Anzoátegui entiende que ya no puede darse el lujo de regalar boletos ni ventajas tempranas.
Si algo dejó esta jornada es la sensación de que el Round Robin empezó a jugarse antes de que termine diciembre. Y que, a estas alturas, los equipos que van a sobrevivir no son necesariamente los que más nombre tengan en el papel, sino los que logran noches como las de Jaison Chourio, Renato Núñez y Alcides Escobar: actuaciones que no solo llenan la línea de boxscore, sino que mueven, de verdad, la columna de la clasificación.