La jornada del miércoles 17 de diciembre en la LVBP tuvo de todo: paliza con sabor a golpe en la tabla, juego cerrado definido por un batazo grande y blanqueo con carga emocional incluida. Caribes de Anzoátegui le pasó por encima a Cardenales de Lara en Barquisimeto, Navegantes del Magallanes remontó y dejó en el terreno anímico a Tigres de Aragua, y Bravos de Margarita volvió a hacer sentir su peso de líder ante unos Tiburones de La Guaira que no encuentran cómo ganar en Guatamare.
En un calendario que ya entró en su décima semana, cada resultado no solo suma en la columna de victorias, sino que reacomoda la lucha por el segundo lugar, el cuarto puesto y el comodín. La “Tribu” se trepó al segundo escalón, Magallanes se metió por primera vez entre los cuatro y Bravos, simplemente, ratificó que su plan es llegar a enero sentado en la cabecera de la mesa.
Caribes de Anzoátegui arrolla en Barquisimeto y se adueña del poder
En Barquisimeto, Caribes de Anzoátegui no fue de visita: fue a hacer una declaración. La victoria 16-2 sobre Cardenales de Lara no solo cortó una seguidilla de cuatro derrotas que arrastraban ante los crepusculares, sino que los igualó en el segundo lugar de la tabla y los dejó, de paso, como nueva referencia jonronera del torneo.
El juego se rompió prácticamente de salida. Entre el primer y el tercer inning, Caribes fabricó ocho carreras, con una ofensiva que combinó paciencia, contacto y poder. Carlos Pérez abrió el festín con jonrón, y luego aparecieron los maderos de Antonio Piñero y Leonel Valera, cada uno con cuadrangular y tres carreras impulsadas. El abridor de Cardenales, Keyvius Sampson, apenas pudo sacar cuatro outs: se fue con 1.1 innings, seis carreras permitidas y cuatro boletos, reflejo de un line up que no le dio respiro.
El remate llegó en la quinta entrada, cuando Caribes volvió a fabricar ocho rayitas en un solo inning. Allí se paró Diego Infante y prácticamente bajó la santamaría del estadio con un grand slam. Es su segundo jonrón con las bases llenas en la LVBP, ambos ante el pitcheo larense, y coronó una noche que refuerza su rol como uno de los bates más calientes de diciembre: ya suma cuatro juegos seguidos con cuadrangular y una línea ofensiva de lujo en el mes.
Mientras el lineup oriental hacía estragos, Ángel Cuenca se encargaba de congelar cualquier intento de reacción. El zurdo trabajó 5.1 innings, permitió solo dos carreras (una limpia) y se apuntó el triunfo para dejar su récord en 2-1. Las únicas dos anotaciones de Lara llegaron con sencillo de Yohendrick Piñango, quien evitó el blanqueo pero no pudo evitar que su equipo se quedara con apenas cinco hits y tres corredores dejados en base.
Con los cuatro jonrones de la noche —de Carlos Pérez, Antonio Piñero, Leonel Valera y Diego Infante—, Caribes llegó a 64 cuadrangulares colectivos, superando los 62 de Cardenales de Lara y tomando la punta en ese departamento. En una temporada donde el poder está marcando la diferencia, la “Tribu” mandó un mensaje claro: también sabe ganar a fuerza de batazos largos.
Rougned Odor y un swing que cambió la tabla
En Valencia, el libreto fue completamente distinto. Navegantes del Magallanes y Tigres de Aragua se enfrascaron en un duelo de toma y dame que llegó empatado 5-5 al octavo inning. En ese contexto, un solo pitcheo mal ubicado se convirtió en la jugada del día.
El turno lo tomó Rougned Odor, abriendo el octavo episodio. En duelo de zurdos ante Christian Suárez, el infielder magallanero no esperó: primer lanzamiento, jonrón solitario y marcador 6-5. El dato que redondea la historia es que Suárez no había permitido cuadrangulares en 18.2 entradas en toda la temporada. Odor le puso punto final a esa racha y, de paso, firmó su décimo jonrón de la campaña, convirtiéndose en el primer bateador zurdo venezolano en la historia de Magallanes con una temporada de doble dígito en vuelacercas.
Antes de eso, el propio juego ya había tenido su momento de giro. Magallanes llegó a estar arriba 5-2, pero en la quinta entrada Leobaldo Piña desapareció la bola con dos a bordo para empatar 5-5 e impulsar a Gorkys Hernández y Alberth Martínez. Fue un batazo que parecía cambiar el momentum, pero la realidad es que la nave terminó navegando mejor en el cierre.
En la parte alta de ese mismo octavo capítulo, ya con Magallanes por delante, Jesús Reyes se vio en aprietos: corredores en las esquinas, un solo out y al bate otra vez Gorkys Hernández. Reyes, líder de la liga en apariciones y holds, obligó un rodado para dobleplay y ahogó la amenaza. En los números, apenas fue 1.0 inning, pero en contexto fue el relevo que sostuvo toda la estructura.
El noveno quedó en manos de Wandisson Charles, quien sacó los tres outs sin complicaciones para firmar su primer juego salvado en la LVBP. El resultado final 6-5 no solo marcó la quinta derrota consecutiva de Tigres de Aragua (24-27), sino que catapultó a Navegantes del Magallanes (24-25) al cuarto lugar de la tabla, el último puesto que da pase directo al Round Robin. En una temporada tan cerrada, un swing de Rougned Odor movió media columna de posiciones.
Jorge García y Bravos de Margarita: un blanqueo con alma
En Guatamare, la noche tuvo un tono distinto, más cargado de emoción que de drama en la pizarra. Bravos de Margarita derrotó 9-0 a Tiburones de La Guaira con una actuación dominante de Jorge García, que lanzó con el corazón en la mano tras el fallecimiento reciente de su sobrino.
El derecho panameño tiró 6.0 innings en blanco, permitió solo dos hits, regaló un boleto y ponchó a cuatro rivales. Más allá de la línea fría, hubo un detalle simbólico: con esta apertura, se convierte en el tercer lanzador panameño en sumar al menos 50 entradas y 11 aperturas en una temporada de LVBP, acompañando nombres como Juan Berenguer y Abdiel Saldaña.
La ofensiva insular hizo su parte con paciencia. En el primer inning, tras sencillo de Breyvic Valera y hit de Alexi Amarista, un rodado de Wilson García produjo la primera anotación. En el segundo capítulo, Edward Olivares conectó jonrón solitario para el 2-0. Y en el quinto, un doble de Breyvic Valera impulsó a Moisés Gómez para poner el juego 3-0.
Del lado de Tiburones de La Guaira, el abridor Zac Grotz hizo su trabajo: 7.0 innings, tres carreras permitidas, salida de calidad en toda regla. Pero el bateo nunca apareció: la ofensiva se quedó en apenas dos hits y ningún intento serio de remontada. Todo se vino abajo en el octavo, cuando el bullpen se desplomó y Bravos fabricó un rally de seis carreras que transformó un duelo cerrado en una paliza de 9-0. Allí volvieron a aparecer Breyvic Valera —quien terminó con cuatro hits, dos anotadas y tres empujadas— y Edward Olivares, con su segundo cuadrangular de la campaña y tres remolques en total.
El encuentro dejó también pequeños apuntes de historia: Juan Santana vio cortada su racha de 16 juegos consecutivos conectando de hit, pero extendió a 35 su seguidilla de partidos embasándose gracias a un boleto; y José Córdova conectó su primer hit en la LVBP.
Con esta victoria, Bravos llegó a 29 triunfos, aseguró terminar con récord positivo y se mantiene arriba en la tabla, mientras que Tiburones acumuló su séptima derrota consecutiva en Guatamare entre esta y la pasada temporada. Si algo dejó claro la jornada del 17 de diciembre es que, mientras en el medio de la tabla todo es cálculo y sufrimiento, arriba hay un equipo —Bravos— que juega como si ya tuviera un pie en enero, y otros, como Caribes y Magallanes, que empiezan a asomar la cabeza en el tráfico rumbo al Round Robin.