Del dugout al escritorio: Nicaragua toma la batuta en la ABAM y empuja las próximas sedes

  • Ajax Delgado asume la presidencia y sube la cuota de poder nica en la región
  • Nemesio Porras entra al grupo de vicepresidentes y refuerza el bloque institucional
  • ABAM habla de sedes amarradas a tres torneos y pone a Venezuela en la mira para 2027
  • Nicaragua pasa de organizar y jugar, a también decidir hacia dónde va la Serie de las Américas

Posted by Redacción Meridiano on 14 de febrero de 2026

PUNTOS CLAVE • LECTURA RÁPIDA

  • La Asamblea General de la Asociación de Béisbol de las Américas (ABAM), celebrada en Caracas, renovó su junta directiva con Ajax Delgado, de Nicaragua, como nuevo presidente.
  • Nemesio Porras, cabeza del béisbol nica, figura ahora como uno de los vicepresidentes de ABAM, consolidando un doble liderazgo nicaragüense en la estructura regional.
  • La dirigencia anunció que las sedes de los próximos tres torneos ya están definidas y lanzó una invitación formal para que Venezuela reciba la Serie de las Américas 2027.
  • Nicaragua, que fue sede en 2025 y protagonista en el arranque del proyecto, se perfila como actor clave en el diseño del calendario, el formato y la expansión del certamen.
  • La discusión incluye cómo hacer convivir la Serie de las Américas con otros eventos del calendario invernal sin chocar con la Serie del Caribe ni con torneos de selecciones.

Mientras en el diamante se repartían jonrones y coronas, en una sala de Caracas se movían fichas igual de decisivas: Nicaragua pasó a mandar también en la mesa donde se decide el futuro de la Serie de las Américas.


Del dugout al escritorio: Nicaragua toma la batuta en la ABAM y empuja las próximas sedes

CONTENIDO:


La Serie de las Américas 2026 se cerró en el terreno con remontadas, títulos y premios individuales, pero una parte importante del futuro del torneo se definió puertas adentro, en una sala de reuniones de Caracas. Allí, la Asociación de Béisbol de las Américas (ABAM) celebró su Asamblea General, renovó su junta directiva y, casi en silencio, redibujó el mapa político de la pelota continental.

En el centro de esa foto aparece Nicaragua. El país que en 2025 había prestado su casa para la primera edición del torneo y que en 2026 volvió como representante en el campo, ahora también toma el control desde el escritorio. Con nombre y apellido: Ajax Delgado se convierte en presidente de la ABAM y Nemesio Porras se suma al grupo de vicepresidentes. Es decir, el béisbol nica, que ya tenía voz, ahora también tiene el martillo.

La Asamblea en Caracas: mucho más que un trámite administrativo

En teoría, una Asamblea General suena a formalismo: acta de asistencia, informe de gestión, elección de directiva y foto de cierre. En la práctica, en Caracas se habló de mucho más. La ABAM aprovechó el marco de la Serie de las Américas para revisar el presente del torneo y lanzar líneas maestras hacia 2027 y más allá.

Se confirmó que las sedes de los próximos tres torneos están encaminadas y se hizo pública una invitación a Venezuela para repetir como anfitriona en 2027, después de la experiencia de la Gran Caracas 2026. No es un detalle menor: implica que el proyecto ya no se piensa como una cita aislada, sino como un calendario estable que rota entre plazas con capacidad organizativa y afición garantizada.

En ese tablero, la palabra de quien preside la ABAM tiene peso específico. Y ahora esa voz sale desde Managua.

Nicaragua manda en la mesa: Ajax Delgado y Nemesio Porras

El cambio más llamativo de la jornada fue la ratificación de Ajax Delgado como presidente de la ABAM para el ciclo siguiente. Para el béisbol nicaragüense, esto significa pasar de ser “sede fundadora” a convertirse en cerebro político del torneo. Delgado no solo representa a su país, sino que lleva el timón de una asociación que agrupa a ligas y federaciones de todo el continente.

A su lado aparece Nemesio Porras, máximo dirigente del béisbol nica, ocupando una de las vicepresidencias. Esa dupla coloca a Nicaragua en una posición inédita: el país tiene, al mismo tiempo, la batuta ejecutiva y un asiento fuerte en el bloque de apoyo. Es como tener al manager y al coach de banca en el mismo staff, ambos con influencia directa en el lineup que se va a poner sobre el terreno… en este caso, el lineup de decisiones.

El mensaje que se lee desde afuera es claro: Nicaragua no solo quiere participar y organizar, también quiere diseñar el futuro de la Serie de las Américas.

Un mapa de poder regional: la nueva directiva de la ABAM

La junta directiva renovada también deja ver cómo se reparte el poder entre los distintos países involucrados. A grandes rasgos, el cuadro principal luce así:

Cargo Nombre País
Presidente Ajax Delgado Nicaragua
Vicepresidente David Salayandía Panamá
Vicepresidente Juan Reinaldo Pérez Cuba
Vicepresidente Nemesio Porras Nicaragua
Vicepresidente Pedro Salcedo Colombia
Vicepresidente Jedrek Magadalena Curazao
Vicepresidente Roberto Braccini Argentina
Secretario General Kodiró Miranda Colombia
Tesorero Laurens Flores Panamá

La foto muestra un eje bien repartido: Centroamérica, Caribe, Suramérica, islas. Pero dentro de ese reparto, Nicaragua aparece con doble presencia en la capa más alta. Panamá aporta peso organizativo y financiero, Cuba y Colombia elevan su voz desde ligas con tradición, Curazao y Argentina garantizan diversidad geográfica.

Esta estructura no solo administra un torneo: define formatos, estudia invitaciones, decide qué ligas se suman, en qué fechas se juega y cómo se reparte la exposición mediática. Que Nicaragua tenga allí protagonismo indica que su proyecto de béisbol —profesional y de selecciones— tendrá influencia en la hoja de ruta del resto.

Sedes futuras y calendario: lo que se juega fuera del terreno

Uno de los puntos calientes de la Asamblea fue el tema de las sedes futuras. La dirigencia dejó entrever que ya hay tres torneos perfilados y que Venezuela recibió una invitación formal para organizar la Serie de las Américas 2027. No es una designación cerrada, pero sí una señal clara: la experiencia de la Gran Caracas 2026 dejó buena impresión y la ABAM quiere volver a esa plaza si las condiciones se mantienen.

En paralelo, se discutió cómo encajar la Serie en un calendario donde también conviven la Serie del Caribe, las ligas invernales, los torneos de clubes de otras confederaciones y las competencias de selecciones. La idea es evitar solapamientos que obliguen a los peloteros a escoger entre defender la camiseta de su club, la del país o la de otro circuito mejor pagado.

Ahí, otra vez, el liderazgo nicaragüense resulta clave. El país vive un momento de alta exposición beisbolera, con participación en Champions, Clásico Mundial y la propia Serie de las Américas. Tener la voz cantante en la ABAM le permite empujar un calendario que no ahogue a sus peloteros ni a sus clubes y, al mismo tiempo, mantener la relevancia del torneo que ayudó a fundar.

En resumen, mientras los fanáticos recuerdan las carreras y los jonrones de Gran Caracas 2026, en los escritorios ya se está jugando otra Serie de las Américas: la de las decisiones. Y en esa liga silenciosa, Nicaragua acaba de subir al turno al bate con el madero más pesado.


RESUMEN DEL ARTÍCULO:

La Asamblea General de la Asociación de Béisbol de las Américas, realizada en Caracas al cierre de la Serie de las Américas 2026, colocó a Nicaragua en una posición de liderazgo político dentro del béisbol regional. Con la elección de Ajax Delgado como presidente y la presencia de Nemesio Porras en una de las vicepresidencias, el país pasó a controlar los principales resortes de decisión de la ABAM.

La nueva junta directiva anunció que las sedes de los próximos tres torneos ya están perfiladas y extendió una invitación a Venezuela para albergar la edición 2027, mientras se discutía también la convivencia de la Serie con otros eventos del calendario invernal. En este escenario, el protagonismo nicaragüense no solo garantiza influencia en la definición de sedes y formatos, sino que consolida a Nicaragua como uno de los motores políticos del proyecto, más allá de los resultados que obtenga en el terreno de juego.