Un número redondo que lo pone en la mesa grande
En una temporada donde Águilas ha pasado de la euforia al preocupación en cuestión de semanas, hubo un instante en Maracaibo que se sintió mucho más grande que el marcador del día: el hit 500 de José Pírela con el uniforme rapaz. Con un sencillo en jornada sabatina, y tarjeta de 3-1 en la noche, el “Águila Negra” se metió oficialmente en un club de lujo dentro de la franquicia.
Pírela es ahora el quinto máximo hiteador en la historia de Águilas, solo por detrás de nombres que son prácticamente sinónimo de la divisa: Leonel Carrion (732), Alí Castillo (640), Orlando Muñoz (639) y Gustavo Sposito (515). No es poca cosa: en una organización con tanta tradición de bateadores de contacto, entrar a ese top 5 es una credencial de grandeza.
Mucho más que un número: el jugador total de la franquicia
Lo de Pírela no se resume en esa cifra redonda. Llegó a los 500 imparables en una campaña donde, a pesar de los altibajos colectivos, su línea empieza a repuntar: .264/.306/.357, con 4 dobles, 1 triple y 2 jonrones, ayudado por una racha reciente de 4 juegos al hilo dando de hit que levantó su average desde el .240 que mostraba a mediados de noviembre.
Y si se abre el compendio de carrera con los zulianos, el expediente se vuelve todavía más impresionante:
- 33 jonrones de por vida con Águilas (2.º en la historia del club).
- 30 triples, líder absoluto de la franquicia.
- 277 carreras anotadas, para ubicarse 3.º en ese renglón.
Es decir, no es solo un hombre de hits: es producción de poder moderado, piernas para recorrer bases y presencia constante en el plato. Pírela ha sido, por años, el pelotero que aparece en todas las columnas del boxscore.
Lo que significa este hito para Águilas… y lo que viene
En medio de una zafra 2025-2026 que se ha complicado en la tabla, este logro funciona como recordatorio de que Águilas aún tiene un núcleo histórico sólido. Pírela no es un veterano relleno: sigue siendo parte importante del line up, y su repunte reciente sugiere que puede cerrar fuerte el calendario.
De aquí en adelante, la película cambia de título: ya no se trata solo del hit 500, sino de cuánto más puede escalar. El siguiente objetivo natural es alcanzar y superar a Gustavo Sposito (515) y seguir recortando distancia con el trío de arriba.
Para la afición zuliana, la cuenta es sencilla: cada vez que Pírela se para en la caja, no solo está intentando ayudar a ganar un juego; está, también, escribiendo una línea más en la historia grande de Águilas del Zulia.