Una semana de “Balbineitor” que no parece de este planeta
En plena recta final de la ronda regular, cuando muchos bates empiezan a sentir el desgaste, Balbino Fuenmayor hizo todo lo contrario: apretó el acelerador. El slugger de Caribes de Anzoátegui volvió a ser nombrado Jugador de la Semana de la LVBP, y no es una más en su expediente: es la tercera vez en esta misma temporada que se queda con el galardón, un registro reservado para pocos.
La distinción llega luego de una semana en la que Balbino Fuenmayor literalmente cargó con la ofensiva de la “Tribu”: 4 jonrones, average de .524, 9 carreras impulsadas, 11 hits y un OPS de 1.756 en el lapso evaluado. Números de videojuego, pero puestos al servicio de un lineup que se ha construido alrededor de su madero derecho y de su presencia en el medio de la alineación.
En medio de esa explosión, su nombre dejó de ser solo el de un cañonero respetado y pasó a instalarse definitivamente donde tenía que estar: en el centro de la conversación por el Jugador Más Valioso de la campaña.
Una temporada con sello de Jugador Más Valioso
Lo de esta semana no es un chispazo aislado. La hoja de vida de Balbino Fuenmayor en la 2025-2026 ya venía gruesa: promedio de .331, 14 jonrones, 41 remolcadas, OPS de 1.020, 105 bases alcanzadas y 22 extrabases, liderando el torneo en cuadrangulares y dominando varios departamentos de poder.
Esa producción no se queda en lo numérico: representa una porción importante de las carreras fabricadas por Caribes de Anzoátegui, un equipo que ha estado instalado en la parte alta de la tabla y que, sin el bate de Balbino Fuenmayor, difícilmente tendría la misma cara. No es lo mismo poner un cuarto bate que simplemente “suma” que tener a alguien que cambia cómo se le lanza al resto del lineup.
Mientras tanto, el debate por el MVP se ha ido decantando hacia una terna muy clara: Balbino Fuenmayor por Caribes, Wilson García con Bravos de Margarita y Jadher Areinamo con Tiburones de La Guaira. Cada uno representa un tipo de impacto distinto: el slugger veterano que sostiene a la Tribu, el designado que lidera remolcadas con Bravos y el infielder joven que revolucionó a La Guaira antes de su pausa. Pero hoy, el que acumula premios individuales y poder sostenido es el carabobeño de Caribes.
Historia en Caribes y en la LVBP
El tercer premio semanal de Balbino Fuenmayor no es solo una medalla más para la pared del apartamento. En la historia reciente de la liga, nadie había ganado tres veces el Jugador de la Semana en una misma ronda eliminatoria desde que lo hizo Jesús Montero con Cardenales de Lara en la 2017-2018. Y dentro de la propia organización, es la primera vez que un jugador de Caribes de Anzoátegui consigue semejante dominio en premios semanales durante una sola temporada regular.
Además, el camino habla de consistencia, no de rachas aisladas: Balbino Fuenmayor fue Jugador de la Semana en la segunda, quinta y novena semana de acción, lo que significa que ha estado encendido al inicio, en el medio y ahora en la fase decisiva de la campaña. Si a eso se suma que ya superó los 90 jonrones de por vida en la LVBP y que sigue acercándose a los registros históricos de Eliézer Alfonzo con la misma camiseta de Caribes de Anzoátegui, queda claro que estamos viendo a un bateador que mezcla presente dominante con legado en construcción.
Lo que significa para la Tribu y para el voto al MVP
Para Caribes de Anzoátegui, tener a Balbino Fuenmayor así de encendido es más que un lujo: es una necesidad competitiva. Su presencia obliga a los rivales a alargar el plan de pitcheo, a usar mejores brazos en el medio del juego y a asumir el riesgo de lanzarle con gente en circulación o regalarle boletos que terminan abriendo la puerta a otros bates orientales.
Para el votante del MVP, la ecuación empieza a ser difícil de ignorar: un bate líder en jonrones, con promedio alto, producción sostenida, tres distinciones de Jugador de la Semana y un impacto directo en la posición de Caribes de Anzoátegui en la tabla. Si algo deja claro esta racha es que, más que un premio semanal, Balbino Fuenmayor está firmando una temporada que huele a temporada de premio grande. Y en la LVBP, cuando un slugger entra en ese modo, la historia suele acordarse de su nombre por mucho tiempo.